Cómo hablar de la regla con tu hija y ayudarla a elegir su primer dispositivo menstrual
Hablar de la menstruación con tu hija no debería ser incómodo, sino una oportunidad valiosa para acompañarla en una etapa importante de su desarrollo. La regla es parte natural de la vida, y cuanto más abiertos y positivos seamos al abordarla, más segura y empoderada se sentirá tu hija para vivir esta experiencia con normalidad. Puede que a nosotras no nos de ninguna vergüenza y seamos muy naturales en casa, pero llega el momento y no sabemos cómo hablarle para que no sienta vergüenza.
1. El momento adecuado para empezar la conversación
No hace falta esperar a que tenga su primera regla para hablar del tema. Lo ideal es comenzar cuando empiece a notar los primeros cambios físicos de la pubertad (alrededor de los 9 o 10 años). Puedes introducir la conversación de forma natural, por ejemplo, si ve un anuncio de productos menstruales, si pregunta sobre el cuerpo o cuando tú misma estés con la regla. Aprovecha las oportunidades
Usa un lenguaje claro, sencillo y positivo. Evita eufemismos como «esa cosa» o «estar mala». Decir “la regla” o “la menstruación” ayuda a normalizar y desmitificar el tema. Y si ya hablamos de genitales con naturalidad y le animamos a explorar ver cómo son realmente, otro punto que ganamos.
2. Qué explicarle sobre el ciclo y sus emociones
Explícale qué es la menstruación, por qué ocurre y que es una señal de que su cuerpo está creciendo saludablemente. También es importante hablar de los síntomas que puede experimentar: cambios de humor, molestias físicas, flujo más o menos abundante… Y que todo eso está bien y es parte del proceso.
Ayuda mucho compartir tu experiencia personal, sin dramatizar. Saber que tú también pasaste por lo mismo crea un vínculo de confianza. Validar sus dudas y también la vergüenza. No olvidemos que es una etapa complicada por todos lo cambios que se suceden y que socialmente está cargada de mitos e información confusa.
3. Cómo elegir su primer producto menstrual
A la hora de elegir su primer dispositivo menstrual, lo mejor es presentarle las diferentes opciones y dejar que participe activamente en la decisión. Algunas recomendaciones:
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Compresas: Son fáciles de usar para quienes aún no se sienten cómodas con productos internos. Existen versiones ecológicas y reutilizables.
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Braguitas menstruales: Cómodas y discretas, perfectas para las más jóvenes o como complemento. No requieren cambiarse con tanta frecuencia y dan sensación de seguridad.
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Tampones: Aunque no todas se sienten listas al principio, puedes explicarle cómo se utilizan ya que, aunque cada vez menos, su uso es muy común. Conviene empezar con los de menor tamaño.
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Copa menstrual: Es una opción más ecológica y durade. No suele ser la opción inicial más común en niñas, pero algunas adolescentes se adaptan muy bien. Puede ayudarles a conocerse mejor y tener una idea real de la regla. Ver los flujos, el color real, les ayuda a tomar conciencia. Hay muchos modelos y diseños para ver cuál es el que mejor se adapta a sus necesidades.
La clave está en que se sienta libre para probar, cambiar o combinar distintos productos hasta encontrar lo que le funciona mejor.
4. Más allá del producto: hablemos de autocuidado
Enséñale la importancia de la higiene, del respeto por su cuerpo y de escuchar cómo se siente durante esos días. Anímala a descansar si lo necesita, a no sentirse avergonzada y a pedir ayuda si algo le preocupa.
Hablar de la regla con naturalidad y acompañarla en la elección de su primer producto menstrual es una forma poderosa de educar en salud, confianza y autonomía.

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